Jovencita Follando en el Comedor de la Escuela

Pobrecilla, me había pedido que le ayudara a estudiar porque es mala en matemáticas, empezamos bien, le estaba enseñando cosas de la hipotenusa y todo eso, hasta que me tocó la pierna, a la velocidad de la luz mi verga se puso agresiva y dura, la miré y ella se dio cuenta de mi excitación, también se puso cachonda y se levantó la falda, fue casi instintivo todo, estábamos en el comedor y por suerte nadie más estaba ahí, es una chica hermosa, me sorprende lo golosa y puta que es, esa tarde me lo demostró abriendo las nalgas y el coño para que pudiera clavarla como dios manda, vaya manera de mover el culo… fíjense lo que hace al final.

Tu opinión nos importa, ¡déjanos un comentario!