Follando con mi Flaca Evangélica

Ella ha tratado de convertirme a su religión varias veces, pero prefiero no meterme en esas cosas, esta vez trató de convencerme con sexo… lo cual va en contra de su moral, pero cuando está excitada me agarra la verga y la trata con tal cariño que sería tonto ponerme a cuestionarla; me había depilado las bolas especialmente para ella, sabía que era una de esas noches en las que no veríamos películas, dejamos el televisor encendido para disimular el sonido de mi verga entrando en su coño. Cuando se recuesta de esa forma en la cama para que yo haga mi voluntad con su vagina me convierto en una máquina, tanto que le dejo el hueco espumeando, todo muy mojado y sucio, esas nalguitas chocando mi verga sí que son como estar en el paraíso.

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