Colegiala Follando en el Salón de la Escuela

Tal vez no debimos, porque nuestro centro de estudios hay que respetarlo, pero nos estábamos besando y no había nadie, ella me confesó que dejó de ser casta hace mucho, yo también ya saboreé muchos coños con mi verga, ambos queríamos estar juntos, unir nuestros cuerpos, la muy puta se quitó el pantalón y no dejaba de palpar su vulva y labios vaginales con la mano derecha, era una señal de que quería penetración urgente, la puse contra el escritorio del maestro y luego de sacudir como loco mi verga la penetré, se la metí con violencia, es de las chicas de las que te puedes enamorar fácilmente, hermoso rostro, dulce cuerpo, dulce ella en personalidad, pero en el sexo su coño recibe de todo sin quejas, incluso en la silla ella quiso rebotar, ser empalada por zorra. El aroma de su coño me ponía más cachondo a medida que follábamos.

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